“El día del chacal” narra la historia de Lucas Rivas, un experiodista que, tras sufrir una grave crisis de identidad tras perder su empleo, decide regresar a su pueblo natal, San Miguel de los Olivos, un pequeño enclave rural plagado de secretos y conflictos latentes. Allí, descubre que el “chacal” —un apodo que la comunidad ha dado a un misterioso individuo que acecha los caminos rurales durante la noche— es en realidad María, una mujer que se ha convertido en la protectora clandestina de los niños desaparecidos del pueblo.

La estructura de la película se divide en tres actos claramente marcados:

Esta división permite al director, Santiago Ortega, construir una tensión creciente que se mantiene hasta el último minuto, manteniendo al espectador atrapado en un juego de sospechas y revelaciones.


Un grupo extremista francés encarga a un asesino profesional —conocido sólo por el apodo "El Chacal"— el magnicidio de Charles de Gaulle. La trama sigue al meticuloso plan del asesino para prepararse, obtener la documentación y ejecutar el atentado, mientras las agencias de seguridad europeas intentan localizarlo antes de que lo logre. La narración destaca por su atención al detalle, ritmo tenso y un enfoque casi procedimental sobre la investigación.

En el vasto mundo del cine de espionaje y thriller político, pocas películas han envejecido con tanta elegancia y tensión como "El Día del Chacal" (The Day of the Jackal, 1973). Recientemente, un término ha comenzado a ganar tracción entre los cinéfilos de habla hispana: "el dia del chacal pelisplus new". Esta búsqueda no solo revela el renovado interés por la obra maestra de Fred Zinnemann, sino también la aparición de nuevas versiones, remasterizaciones y, potencialmente, una serie derivada que está generando expectativa.

En este artículo, exploraremos por qué esta película sigue siendo relevante, qué significa la etiqueta "new" en el contexto de Pelisplus, y cómo puedes disfrutar de esta joya del cine en su máxima calidad.

Ortega opta por una paleta cromática que combina tonos apagados de gris y azul con estallidos de rojo en los momentos clave, reforzando la sensación de claustrofobia y urgencia. La cámara, frecuentemente en mano, sigue a Lucas por callejones estrechos y campos de cultivo, creando una sensación de inmersión que recuerda al cine de los hermanos Dardenne.

Los planos de larga duración y los silencios prolongados son una herramienta fundamental: permiten que el espectador “sienta” la tensión en lugar de simplemente observarla. Además, el uso de la luz natural durante las escenas diurnas contrasta con la iluminación artificial y de bajo consumo en los momentos nocturnos, reforzando la dualidad entre la transparencia de la vida cotidiana y la oscuridad de los actos clandestinos.

Narrativamente, la película emplea una estructura de flashbacks que se revelan de forma gradual. Cada recuerdo de Lucas no sólo aporta información sobre la trama, sino también sobre la historia social del pueblo, mostrando cómo los ciclos de violencia se perpetúan de generación en generación.